Vomito la miel que habito
transformo lo nada en algo
en algo que conspira
que expresa.
Creo,
me entrego para sentir
para escuchar hasta lo que no existe
sin prejuicios
sin buscar algo preciso
convencida que cada partícula es tierra fértil.
Vivo,
desgarrada de ver todas estas ollas
hervir sin sentido
y echarlas al aire.
Una vuelta cósmica
sobre sí misma
sin la intención de resolver nada.
De volcar toda la mierda
metida dentro de mí mente volcánica
contemplando en una playa turca
desértica
bajo un frenético atardecer desordenado
que me deja ciega de alegría,
de vacío,
repleta.
28/02/2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario