miércoles, 27 de junio de 2018

Mosca Asunción

Tengo super poderes pero nadie se da cuenta. Soy capaz de cosas maravillosas como volar en pareja con elegancia, con clase y delicadeza pero nadie se fija en mi.
En las habitaciones que voy intercambiando de día en día las personas intentan echarme fuera porque tienen los ojos cerrados, no saben distinguir entre lo bueno y lo malo, lo bello y lo importante. Otras veces peor todavía, intentan matarnos con una paletas raras, eléctricas. Buscan quemarnos, imagino porque no sienten, no conocen la palabra empatía.

Peso 0.04 gramos y soy capaz de batir mis alas 25 veces por segundo. Tengo una percepción del espacio fuera de lo normal, siempre en constante equilibrio, siempre en el centro.
Luego cuando me aburro empiezo a fastidiar mis colegas, empezamos a jugar y somos capaces de disfrutar como nadie, entramos en colisión, damos volteretas, brincamos, saltamos, damos piruetas, bajamos y subimos a toda velocidad como en una lucha estrellar, como en una película de ciencia ficción, más rápidas que dos avionetas militares que se estrellan como en una guerra mundial y se caen a mil pedazos despedazados de codicia, terror y miedo. Siempre al ataque, acabamos todos los días cansadísimas, sin fuerzas.

La única diferencia con vosotros humanos es que somos capaces de lo mismo pero sin hacer las guerras y sin destruir nada, al revés, aportamos a nuestro ecosistema, que compartimos, aunque no os dais cuenta, trabajamos a que todo siga en equilibrio.
Os lo dije al principio, tenemos los super poderes, la naturaleza es una cuestión de equilibrio pero a vosotros os falta todavía otro siglo para que lo empecéis a entender.

Además somos lindas, bellas, de negro mágico, los únicos colores que conocemos y nos pertenecen son el blanco, el negro y el rojo. Blancos son nuestros ojos, color de la vida, de la paz y de nuestra alma. Negro es nuestro cuerpo, color de la muerte, la sombra y la profundidad. Roja es nuestra sangre, color de la batalla que corre dentro las venas de cada ser viviente, color del flujo, del movimiento y del cambio. Vida, muerte, transformación, esos son nuestros colores, esos son los únicos colores que conozco. El tiempo infinito y la interminable transformación de cada cosa, cada instante.
Que lindo día de sol y reposo para escribir una poesía, que firmo con muchas ganas..
Me llamo Asunción, soy mosca y estoy enamorada de serlo...


23/06/2018

sábado, 9 de junio de 2018

Clelia

Un recuerdo lejano
ahora aquí presente.
Volver a vivir aquellos días
volver a recordar mi abuela.
Repasar todas las imágenes vividas con ella
recordarme de su sonrisa, su presencia
su figura de abuela.
Recordar el lenguaje que utilizaba con ella
los gestos
los malos entendimientos
...que daban igual, al final nos entendíamos igual.
Leer sus ojos mientras ella leía mi labial
era formidable la manera con lo que ella era capaz de apañársela
siempre alerta, atenta, siempre con la respuesta pronta.
Con su nombre tatuado en la piel me voy recordándola
así como un paseo bonito al atardecer
porque ella me cantaba las canciones que cantaba cuando trabajaba el campo en verano.
Porque ella era bella, porque ella era sencilla
porque ella era así
porque ella era y siempre será 
mi abuela.

09/06/2018